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Los contratos de franquicia en Puerto Rico contienen disposiciones complejas que regulan prácticamente todos los aspectos de la relación entre franquiciante y franquiciado. Estos acuerdos frecuentemente incluyen cláusulas relacionadas con uso de marcas, territorios, regalías, manuales operacionales, restricciones competitivas, terminación, renovación, confidencialidad y controles operacionales impuestos por el sistema de franquicia.

Leyes reglamentando las franquicias

Debido a que Puerto Rico no posee una legislación integral específica sobre franquicias, gran parte de la relación contractual queda determinada por el propio contrato, principios generales de libertad contractual y ciertas normas federales aplicables al modelo de franquicia. Sobre esto puedes leer mi artículo Regulating Franchises in Puerto Rico, en el University of Puerto Rico Business Law Journal XV. Desde el punto de vista legal los contratos [de franquicia], “se caracterizan por la concesión a empresarios independientes del privilegio de distribuir productos de determinadas marcas o de prestar nombres”. Tastee Freez Negdo. Seg. Empleo, 108 D.P.R. 495, (1979).  

En la práctica, muchas de las controversias entre franquiciantes y franquiciados surgen precisamente de la interpretación y aplicación de estas cláusulas contractuales. Por ello, resulta importante comprender no solo el concepto general de la franquicia, sino también el alcance específico de las obligaciones y restricciones impuestas por el contrato.

Contrato de franquicia vs contrato de distribución

Hay grandes distinciones entre el contrato distribución y el de franquicia. Este último se enfoca en la obligación del distribuidor de comercializar y vender por cuenta propia los productos del principal o  fabricante bajo ciertas condiciones que impone el principal.  En la franquicia, el franquiciante  también impone condiciones  para la comercialización de los productos o servicios pero  las condiciones tienden a ser más abarcadoras y restrictivas; y muy importante el franquiciado opera bajo la marca del franquiciante siguiendo los procedimientos que ha elaborado y probado.

Mientras que en el contrato de distribución el énfasis es en la venta del producto y el distribuidor tiene amplia discreción en cuanto a la manera de comercializarlo, con el contrato de franquicia, se espera- además de que se genere un volumen de ventas determinado-  que el franquiciado opere su negocio de cierta manera y  bajo la tutela del franquiciante según sus manuales operacionales.   Estos manuales tienden a ser muy específicos y cubren desde el uso de la marca del negocio hasta asuntos operacionales y contables.  Esta relación de  supervisión/ayuda del franquiciante se fundamenta en la necesidad de mantener la integridad de toda la franquicia y porque presupone que el franquiciante es la persona que mejor conoce el negocio y cómo comercializarlo para obtener ganancias sostenibles a largo plazo.

Libertad contractual y franquicias en Puerto Rico

El contratos de franquicia es válido en Puerto Rico  siempre que se rija  por voluntad de las partes contratantes, en cuanto ésta no sea contraria a las leyes, a la moral, ni al orden público, y descanse en las relaciones de buena fe de ambas. Cuando hablamos del contrato de franquicia no estamos refiriéndonos a un solo documento.  Típicamente se incluyen en el ‘paquete’ otros contratos inter relacionados que se enfocan en diferentes aspectos de la relación contractual franquiciante-franquiciado; incluyendo documentación referente a cualquier financiamiento otorgado. En el caso Franquicias Martín´s BBQ, Inc.  v.   Luis García, 2010 TSPR 71, el Tribunal Supremo de Puerto Rico elabora sobre el concepto de la franquicia.  Lea más aquí.

Frecuentemente los franquiciantes no tratan directamente con los franquiciados. En vez,  contratan con un sub-franquiciante, para que dentro de un territorio determinado, tenga la autoridad de operar o otorgar franquicias individuales.  Al sub-franquiciante se le conoce en EEUU como un Master Licensee.

Cláusulas comunes en un contrato de franquicia

Desde el punto de vista práctico, los contratos de franquicia frecuentemente contienen disposiciones detalladas dirigidas a proteger la uniformidad operacional, la marca y el control del sistema de franquicia

Contar con un abogado de franquicias con experiencia en franquicias Puerto Rico es fundamental para evitar errores comunes y depender de modelos contractuales genéricos. Muchas veces, los desarrolladores ofrecen paquetes de servicios con contratos generalizados o incluso aquellos aspirantes en ser franquiciantes individualmente recurren a documentos disponibles en internet que no reflejan la realidad legal, comercial ni operativa del negocio en Puerto Rico, y que no necesariamente se ajustan a las necesidades, particularidades u objetivos individuales del cliente. No es un solo documento, es una estructura legal complicada que va más alla de un simple contrato de franquicia. Estos atajos pueden conllevar riesgos significativos y comprometer la viabilidad de la relación franquiciante-franquiciado.

¿Listo para dar el próximo paso? Contáctame aquí para coordinar una consulta personalizada y explorar cómo puedo asistirle. Un abogado corporativo y comercial en Puerto Rico con experiencia en franquicias y estructurandolas puede asesorarte en la estructuración del modelo para garantizar su viabilidad y protección legal.

Puedes además leer mi opinión sobre el tema en El Nuevo Día o mi artículo detallado en la Revista Juridica de la Universidad de Puerto Rico, Business Law Journal Vol XV Number 1 2023.

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